|
El futuro en la neuropatología pasa por la integración de las
nuevas técnicas de biología molecular con la información que
ofrecen los sistemas histológicos en todos los niveles.
Santiago
Ramón y Cajal, jefe del Servicio de Anatomía Patológica del
Hospital Valle de Hebrón, de Barcelona, ha subrayado que sólo
con la biología molecular "no es posible llevar a cabo los
diagnósticos, sino que debemos integrarla dentro de un contexto
histopatológico, que actualmente sigue siendo la herramienta
principal".
Durante la sesión sobre neuropatología que se ha desarrollado
dentro del XXI Congreso de la Sociedad Española de Anatomía
Patológica, celebrado en Madrid, Ramón y Cajal ha señalado que
la biología molecular aporta una información extremadamente útil
para establecer el diagnóstico más preciso de estas lesiones
cerebrales.
"Por
ejemplo, su empleo está muy recomendado para la clasificación de
algunos tipos de tumores, especialmente para aquéllos de
histogénesis incierta, o para los cánceres que presentan
características moleculares distintivas, como puede ser algún
tipo de traslocación".
Tanto Ramón y Cajal como Julio Escalona Zapata, vicepresidente
del comité organizador, han destacado el papel fundamental que
puede desempeñar la biología molecular en el pronóstico de las
lesiones: "Tanto desde un punto de vista de evolución del tumor
como de la respuesta al tratamiento".
Dianas
En este sentido, Ramón y Cajal considera esencial la información
que aportan las técnicas de biología molecular para la
identificación de dianas terapéuticas. "Estas pueden ser muy
importantes para el diseño de tratamientos específicos e
individualizados".
El profesor Zapata ha reconocido que los avances en el campo de
los tumores cerebrales se han hecho gracias a las técnicas
disponibles en cada momento. |
|
|

"Durante los años cincuenta, la microscopía electrónica fue
la técnica fundamental para el estudio de los tumores
cerebrales, pero ahora ha tenido que dejar paso a la
biología molecular. Ahora bien, es posible que dentro de
unos años la biología molecular tenga que dejar sitio a
alguna nueva técnica".
No obstante, tanto Escalona como Ramón y Cajal han afirmado
que para que esta integración entre la biología molecular y
las técnicas actuales sea una realidad útil para su
aplicación en la práctica clínica es necesario pensar con
más seriedad en servicios hospitalarios conjuntos. "Tenemos
que empezar a integrar en nuestros departamentos de anatomía
patológica a biólogos moleculares; pero además, los médicos
nos tenemos que preocupar de comprender la nomenclatura
molecular y que el lenguaje con los biólogos sea fluido".
Comunicación
Es decir, para Ramón y Cajal resulta esencial que exista una
comunicación fluida entre la parte más clínica y asistencial
con la de investigación.
"Cuando hayamos conseguido esta interacción y sepamos
utilizar la biología molecular en un contexto clínico
-histopatológico en nuestro caso-, dispondremos de una
herramienta muy eficaz para obtener un mayor conocimiento de
los tumores en todos los niveles: diagnóstico, pronóstico y
terapéutico".
|
|