|
Reconocer
al alumno como un coproductor de su formación___________
Guy Le Boterf,
Francine Vincent, Serge Barzucchetti en Cómo gestionar la calida
de la formación. Ed. Gestión 2000 Barcelona. 1993
La calidad de la
formación supone la participación activa del alumno.
No hay formación real sin apropiación. Toda adquisición de
competencias supone una actividad de aprendizaje y por tanto una
inversión personal del alumno.
El dominio de
nuevas operaciones cognoscitivas, la reorganización de las
representaciones, la posesión de capacidades de diagnóstico de
las averías de una máquina sólo se pueden obtener con la
implicación de los alumnos. Como en todo servicio, la formación
es un acto en que la producción y la participación activa del
"usuario" están estrechamente ligadas: hay "servucción".
Probablemente
hasta este momento los actores de la formación continua hayan
puesto demasiado énfasis en la pedagogía en detrimento del
aprendizaje. Después del período de entusiasmo de la pedagogía
inspirada por Carl Rogers en los años sesenta que centraba
en la persona que aprende, el punto de vista del formador
todavía ha seguido estando demasiado privilegiado en relación
con el del alumno. Prueba de ello es esta dificultad cultural,
que se constata incesantemente, para formular objetivos de
formación desde el punto de vista de quienes aprende.
La resistencia a
formular objetivos en términos de "se capaz de" no se debe
únicamente a problemas de orden técnico sino también -en gran
medida- a la fuerte imposición de un modelo escolar que, sin
embargo, está desfasado.
El formador fija
los objetivos que desea alcanzar y difunde unos contenidos. El
término "aprendizaje" se refiere aquí a la propia actividad de
aprender y no a los dispositivos institucionales para alumnos.
Ha hecho falta el ingenio pedagógico de los formadores de Quebec
para atreverse a hablar de los "educandos".
El binomio
formador/alumno deja poca iniciativa al segundo de los términos.
"Alumno" remite a un estado y no a un actor.
La aparición de
alumnos "que aprenden" revela sin duda una evolución.
Las competencias
no constituyen un "producto" que existe con anterioridad a quien
las adquiere. El alumno se apropia de ellas al mismo tiempo que
se producen.
En el ámbito de
los servicios, la formación -como la educación o la sanidad-
tiene la particularidad de actuar sobre el cliente inmediato: el
alumno o el paciente. No existe disociación entre el servicio y
la persona beneficiaria de este.
El paciente no se
curará si no quiere seguir las prescripciones facultativas y
adoptar un régimen de vida adecuado.
El alumno no será
competente si no realiza el esfuerzo de aprender y aplicar las
competencias adquiridas.
Sin la motivación
de adquirir o aprender, las prestaciones de salud o las acciones
de formación corren el riesgo de no tener más que efectos
débiles.
Esta necesaria
implicación del alumno pone en primer plano el papel decisivo de
la motivación en la obtención de la calidad de formación.
Una formación que
no despierte el deseo de aprender tendrá pocas
posibilidades de alcanzar un buen nivel de calidad. Gestionar la
calidad de la formación supone, por tanto, asegurar que se
hallan reunidas las condiciones propicias para la aparición y el
apoyo de la motivación de quienes aprenden.
Es muy difícil ser
coproductor de la formación por obligación.
Esta coproducción
afecta, igualmente a las relaciones entre formadores.
Lo mismo sucede en
el ámbito de la sanidad. La dirección de un hospital tiene que
colaborar necesariamente con el médico cercano para garantizar
la salud de los enfermos hospitalizados. Sin esta cooperación en
el seguimiento de la asistencia, el paciente corre un gran
peligro de no recuperar un estado normal de salud. Esto empieza
con la redacción por parte del médico del hospital de una carta
informativa precisa al médico de cabecera, donde le informa lo
que se le ha hecho al paciente en el hospital y del
comportamiento médico de este último. Es el primer eslabón de
responsabilizar, que como se hace cada vez más evidente, tiene
que ser compartida.
Fuente:
LosRecursosHumanos.com
|