NUEVA YORK -
Aún después de un infarto, los pacientes no
siempre toman los medicamentos que les
indica el médico, aunque un recordatorio del
especialista los hace regresar al buen
camino.
Un nuevo estudio demostró que el uso de
correspondencia de seguimiento a los
pacientes para insistir en la importancia de
tomar los betabloqueantes después de un
infarto mejoró la adherencia a esos
fármacos.
"Lo más
importante fue que un 17 por ciento más de
los pacientes adhirieron a la terapia con
betabloqueantes después de la intervención,
es decir, un paciente más por cada 16 cartas
enviadas", dijo a Reuters Health el doctor
David H. Smith.
"Esto es muy
alentador, aunque es un aumento modesto",
agregó el investigador.
La Asociación
Estadounidense del Corazón y el Colegio de
Cardiología recomiendan que las personas que
tuvieron un infarto tomen betabloqueantes,
entre otros fármacos.
Estudios previos demostraron que esto mejora
la supervivencia, pero es clave que los
medicamentos recomendados se tomen de manera
consistente.
Sin embargo,
el equipo dirigido por Smith escribió en
Archives of Internal Medicine que varios
estudios registraron un bajo nivel de
adherencia a los betabloqueantes después de
un infarto.
Para
comprobar si las cartas recordatorias
ayudarían a mejorar la adherencia al
tratamiento, como lo demostraron estudios
anteriores, el equipo de Smith, de Kaiser
Permanente Northwest, en Portland, realizó
un estudio sobre 836 pacientes con infarto,
a los que se les prescribió un
betabloqueante.
Al azar, los
pacientes recibieron dos cartas de
seguimiento con dos meses de intervalo entre
sí o los cuidados habituales.
La
correspondencia insistía en la importancia
del tratamiento de por vida con
betabloqueantes y de recordar solicitar
nuevas recetas. El recordatorio repetía que
se pueden controlar todos los efectos
secundarios de los fármacos.
La
correspondencia aumentó un 4,3 por ciento la
cantidad de días que los pacientes tomaban
los betabloqueantes, es decir, 1,3 días más
de uso por mes y un 17 por ciento el número
de pacientes que adherían al tratamiento.
Smith agregó
que el equipo está "explorando otros métodos
para mejorar la adherencia, como el
reconocimiento de voz interactivo por vía
telefónica".
Es que
demostrar el valor de estas iniciativas es
"clave para que los médicos y los
proveedores de salud las pongan en
práctica", concluyó el autor.